En toda llave de ida y vuelta, la afición se hace la misma pregunta: ¿qué probabilidad tiene mi equipo de pasar? Las llaves de ida y vuelta son un gran laboratorio de probabilidad, porque combinan dos eventos en secuencia, un desempate y una tanda de penales. Aquí usamos dos equipos hipotéticos, A y B, con probabilidades inventadas. No se trata de pronosticar nada, sino de mostrar la matemática que usa cualquier modelo de pronóstico.
El modelo: dos partidos, tres resultados cada uno
Cada partido tiene tres resultados posibles para el equipo A: victoria (V), empate (E) o derrota (D). Con dos partidos, el espacio muestral tiene 3 × 3 = 9 caminos: VV, VE, VD, EV, EE, ED, DV, DE y DD. Es justamente un diagrama de árbol: el primer nivel tiene tres ramas y cada rama se abre en otras tres.
Para obtener la probabilidad de un camino usamos la regla del producto. Si los partidos son independientes (el resultado de la ida no cambia las probabilidades de la vuelta), la probabilidad de que ocurran ambos eventos es el producto de sus probabilidades.
La independencia es una simplificación. En la práctica, quien gana la ida puede jugar la vuelta más a la defensiva, y eso cambia las probabilidades. Los modelos más completos usan probabilidad condicional, , en lugar de . Para aprender la estructura, el modelo independiente es el punto de partida correcto.
Otro detalle: con el reglamento actual, la llave se define por diferencia de goles en el global y, si hay igualdad, van a penales. Para no modelar marcadores, supongamos que cada victoria del ejemplo es por un gol. Así, VD y DV dejan el global igualado, EE también, y esos tres caminos van a penales.
Ejemplo resuelto paso a paso
Supongamos que, para el equipo A, las probabilidades son estas. En la ida, de local: victoria 0,5, empate 0,3 y derrota 0,2. En la vuelta, de visitante: victoria 0,3, empate 0,3 y derrota 0,4. En cada partido las tres probabilidades suman 1, como debe ser. Supongamos también que en penales cada equipo tiene 50% de probabilidad de ganar.
- Separa los caminos en tres grupos. A pasa directo con VV, VE y EV. A queda eliminado con DD, DE y ED. Van a penales VD, DV y EE.
- Suma los productos de los caminos en que A pasa directo.
- Calcula la probabilidad de eliminación directa.
- La probabilidad de ir a penales es el complemento de las dos anteriores.
- En penales, A gana la mitad de las veces. Multiplica y suma al camino directo.
Verificación. Calcula los penales directamente, sin el complemento: VD da 0,5 × 0,4 = 0,20, DV da 0,2 × 0,3 = 0,06 y EE da 0,3 × 0,3 = 0,09. La suma es 0,35, igual que en el paso 4. Y los tres grupos suman 0,39 + 0,26 + 0,35 = 1, lo que confirma que ningún camino quedó fuera ni se contó dos veces. Con el mismo razonamiento, el equipo B avanza con 1 − 0,565 = 0,435.
Fíjate cuánto pesan los penales: si A tuviera 55% en la tanda en vez de 50%, el total subiría a 0,39 + 0,35 × 0,55 = 0,5825.
Los penales como modelo de probabilidad
La tanda también se puede modelar. Supongamos que cada pateador convierte con probabilidad 0,75 y que los tiros son independientes. ¿Qué probabilidad hay de que un equipo convierta sus cinco primeros? Por la regla del producto, 0,75 a la quinta, cerca de 0,237. Entonces la probabilidad de fallar al menos uno es el evento complementario:
El complemento es la herramienta correcta cada vez que aparece “al menos uno”. Calcular directamente “exactamente un fallo, o exactamente dos, o…” exigiría sumar cinco términos, cada uno con sus combinaciones. Con el complemento es una sola cuenta: 1 − 0,237 ≈ 0,763. En este modelo, en cerca del 76% de las tandas el equipo falla al menos uno de sus cinco tiros.
Errores comunes
- Sumar en lugar de multiplicar. La probabilidad de ganar la ida y la vuelta es 0,5 × 0,3 = 0,15, no 0,5 + 0,3. La “y” entre eventos independientes pide producto; la “o” entre caminos que no se superponen pide suma.
- Olvidar caminos. Quien anota solo VV, EE y DD pierde seis de los nueve. Dibuja el árbol completo antes de calcular.
- Tratar el global igualado como derrota. Los caminos a penales todavía dan chance de clasificar.
- Suponer independencia sin decirlo. Es una hipótesis del modelo, no un hecho. Si la ida cambia la vuelta, usa probabilidad condicional.
- Confundir probabilidad con certeza. Un equipo con 56,5% queda fuera en cerca del 43,5% de los escenarios.
Preguntas frecuentes
¿Por qué multiplicar las probabilidades de los dos partidos?
Porque queremos que ambos eventos ocurran juntos. Para eventos independientes, la probabilidad de la intersección es el producto. Si hay dependencia, cambia la segunda probabilidad por la condicional.
¿Cómo sé que no olvidé ningún camino?
Suma las probabilidades de todos los caminos. El total debe ser exactamente 1. Si da menos, falta un camino; si da más, contaste algo dos veces.
¿Los penales son realmente 50 y 50?
En el modelo más simple, sí, pero es solo una hipótesis. Si un equipo tiene mejores pateadores o mejor arquero, la probabilidad cambia y puedes recalcular la tanda con la regla del producto y el complemento.
¿Dónde aparece esto fuera del fútbol?
En cualquier proceso por etapas: confiabilidad de piezas en serie, pruebas médicas sucesivas, exámenes de dos fases. El árbol y la regla del producto son los mismos.